Videocámaras profesionales
Con cada nuevo smartphone que se fabrica, las características del mismo mejoran. Esto afecta, claro está, a las prestaciones de la
cámara de fotos y de
vídeo del propio teléfono móvil, de ahí que muchos sean los que se pregunten, ¿por qué
comprar una
videocámara profesional, cuando ya puedo grabar a través de mi móvil?
El primero de los problemas que tiene usar el móvil para todo es la falta de espacio. ¿Qué
capacidad tiene tu smartphone? ¿Cuánto queda después de haber quitado el espacio que utilizas en sacar fotos, las aplicaciones que descargas y la enorme cantidad de contenido que recibes desde Whatsapp y otras aplicaciones de mensajería instantánea?
Seguramente sabrás a qué nos estamos refiriendo. Sin embargo y, aunque eso no fuera así, ¿sabes cuántos minutos vas a poder
grabar como máximo antes de que la memoria se colapse? Probablemente no más de unos pocos minutos, de ahí que para
grabar un vídeo un poco más largo tendrás que estar pasando continuamente los contenidos a un
disco duro o a otro dispositivo, algo que no te sucedería si optas por comprar una
videocámara profesional.
Videocámaras 4k con vision nocturna
No obstante, la falta de espacio no es más que uno de los motivos por los que siempre merece la pena comprar una videocámara antes que utilizar tu móvil para tal fin. Las videocamaras 4k y la video cámara con visión nocturna ofrecen una serie de prestaciones que los smartphones no pueden igualar, por mucho que su tecnología haya aumentado tanto durante los últimos años.
La estabilización de la imagen, un manejo mucho más práctico y sencillo, la posibilidad de realizar un zoom óptico de calidad, un sonido de altísima calidad y la posibilidad de reproducir sus contenidos sin pasarlos previamente a un disco duro o dispositivo, son solo algunas de las grandes ventajas por las que comprar una videocámara panasonic, canon o de cualquier otra marca top es siempre la mejor opción.
Videocamaras full hd
Si estás interesado en una videocámara full hd o de alta definición, debes saber que hay tres elementos que son los que marcan si una cámara es mejor o peor que otra. Por un lado la óptica, que es la encargada de obtener la imagen correcta. Por otro lado tenemos el sensor CMOS que es el encargado de convertirla en señal eléctrica y, finalmente, tenemos el procesador de la imagen, que es quien codifica esta información y la transforma en los cuadros que compone la secuencia.
Tener esto claro es muy importante para saber elegir entre dos videocámaras que sobre el papel parecen iguales pero que en realidad sus características técnicas las diferencian hasta tal punto que una sea mucho mejor que la otra.