Tarjeta gráfica
Quien no tenga ciertas nociones básicas sobre informática, no sabrá cuál es la importancia de contar con una buena tarjeta gráfica en su equipo informático, pero lo cierro es que contar con una tarjeta gráfica potente es interesante para aquellas personas que vayan a hacer un uso más exhaustivo de su ordenador, sobre todo si se utiliza como dispositivo para jugar a
videojuegos o bien como equipo para realizar diseños.
Por tanto, a la hora de elegir tarjeta gráfica es importante en primer lugar saber qué uso se le va a dar a la tarjeta. Si únicamente va a ser para manejar el ordenador a nivel usuario y ver vídeos, servirá con cualquier tarjeta gráfica AGP de gama baja, que podemos encontrarlas en el mercado por precios muy asequibles.
Tarjeta gráfica para PC
Si en cambio, el uso de la tarjeta es más evolucionado, por ejemplo para jugar a videojuegos, será preciso apostar por modelos más elevados de precio y con mayores prestaciones. Para un uso de este tipo hay que pensar en invertir al menos 100 euros en un elemento de este tipo.
Tarjeta gráfica externa
Cuando hablamos de tarjetas gráficas debemos hablar de tarjetas gráficas internas y tarjetas gráficas externas. Dentro de las tarjetas gráficas podemos hablar de las tarjetas gráficas integradas, que son las que vienen en el equipo de escritorio y su rendimiento es suficiente para tareas básicas y juegos sencillos.
La tarjeta gráfica portátil o tarjeta gráfica externa surgió hace unos años y se diseñaron como perfiéricos para poder disfrutar de la experiencia gaming también desde los portátiles.
Dentro de las tarjetas gráficas de alta gama, habitualmente Nvidia ha sido el rey. Ofrece algunos modelos con precios que oscilan entre los 500 y los 800 euros, alguna de estos modelos se trata de una tarjeta gráfica de 4 gb, aunque los hay que llegan incluso a los 6 gb. En los portales de compra venta y clasificados puedes encontrar además una tarjeta gráfica nvidia, una ati radeon o una GTX 1080.
Algunos modelos de Nvidia aún más evolucionados y con más prestaciones pueden alcanzar precios superiores a los 1000 euros, como es el caso de Nvidia Titan Z, cuyo precio es superior a los 3.000 euros y donde cabe preguntarse, ¿es realmente necesario tanto gasto o es simplemente satisfacer un capricho?